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Auto evaluación:

   

NOMBRE: Idhana Reneè Covarrubias Perpuli

 

GRUPO: P13

  

1.- Lectura Gabriel G. M. Cuentos. Si - 100

2.- La Imagen síntesis y mapa. No

3.- Acercar la imagen.

4.- Como funciona el cerebro. Requiere mejorar

5.- Representación Icónica y lenguaje. Si - 100

6.- Retratos. Si - 95

7.- La fotografía como documento social. No

8.- La semblanza. Si - 90

9.- Línea del tiempo. Si - 90

10.- Apuntes de clase. Si, requiere mejorar - 85

11.- Foto septiembre. Requiere mejorar - 70

12.- Autores. Si - 85

13.- Fotos día de muertos. Requiere mejorar

14.- Fotos nocturnas de Arquitectura. No

16.- Retratos y Autorretratos. Si - 90

17.- Actividades extras. Si, Requiere mejorar (Niños Triques) - 85

 

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FOTO SEPTIEMBRE

FOTOSEPTIEMBRE 2006

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Sonora vuelve a tomar cuadro a cuadro su mejor perfil. Del 4 al 30 de septiembre, FOTOSEPTIEMBRE 2006 estará presente en Sonora con 73 eventos, que incluyen 54 exposiciones con más de 100 autores, 5 conferencias, 7 talleres, así como revisión de portafolios, presentación de publicaciones y proyecciones audiovisuales.

Del 4 al 30 de septiembre, la décimo tercera edición de FOTOSEPTIEMBRE 2006 estará presente en Sonora con 73 eventos, que incluyen 54 exposiciones con más de 100 autores, 5 conferencias, 7 talleres, así como revisión de portafolios, presentación de publicaciones y proyecciones audiovisuales.
 
El evento será inaugurado el lunes 4 de septiembre, a las 20:00 horas, en el Centro INAH Sonora, Antigua Penitenciaría. En la misma ceremonia se darán a conocer los nombres de ganadores y las obras seleccionadas del XI Concurso de Fotografía Creativa; también se premiará a los triunfadores de este certamen y a Venecia López, galardonada por el Cartel Fotoseptiembre 2006.

Fotoseptiembre es organizado por el Gobierno del Estado de Sonora a través del Instituto Sonorense de Cultura, con el apoyo del Forca Noroeste y del Fondo Estatal para la Cultura y las Artes del Estado de Sonora (FECAS), así como el valioso patrocinio de diversos organismos públicos y privados.

En esta edición, se realizarán actividades en los municipios de Hermosillo, Cajeme, Guaymas, Álamos, Magdalena de Kino, Puerto Peñasco, San Luis Río Colorado y Moctezuma, Sonora, así como en Guadalajara y Puerto Vallarta, Jalisco. Son alrededor de 50 espacios, como galerías, museos, casas de cultura, ayuntamientos, instituciones educativas, centros comerciales, medios de comunicación impresos, hospitales y plazas públicas, entre otros, los que albergarán obra de los artistas de la lente.

Publicaciones
Se presentará el libro Tijuana 3ra. Nación de Antonio Navalón, el miércoles 20, a las 19:00 horas, en el Centro INAH Sonora, y el número 6 de la Revista Néctar, el miércoles 27, a las 20:00 horas en Lagalería Caffé.

Revisión de portafolios
La fotógrafa Yvonne Venegas, vendrá de Tijuana a conocer las propuestas de los fotógrafos sonorenses. Quienes deseen recibir críticas y sugerencias sobre su trabajo, podrán solicitar una entrevista personal el día lunes 4 de septiembre, de 16:00 a 18:00 horas, en los teléfonos (662) 213 44 11 y 213 44 95, extensiones 122 y 130. Las revisiones serán los días 5 y 7 de septiembre, en el Kiosco del Arte.

Lo otro
Por primera ocasión, se hará una exposición paralela con la obra no seleccionada en el XI Concurso de Fotografía Creativa 2006 y con los trabajos participantes en el Concurso de Cartel Fotoseptiembre 2006. La inauguración tendrá lugar el sábado 30, a las 21:00 horas, en el Centro INAH Sonora, Antigua Penitenciaría.

Concurso para Aficionados
Se realizará por segunda ocasión el Concurso de Fotografía Digital para Aficionados. Las obras se recibirán en el correo electrónico fotoseptiembre@gmail.com, hasta el 21 de septiembre. Los resultados y premios a otorgarse se conocerán el lunes 25 de septiembre, a las 20:00 horas, en el Centro INAH Sonora, donde también se hará una proyección de toda la obra participante.

Obras recibidas en Fotografía Creativa
Al cierre de la convocatoria del XI Concurso de Fotografía Creativa, se inscribieron 54 propuestas de creadores de Hermosillo, Agua Prieta y Suaqui Grande, Sonora, en técnicas de fotografía blanco y negro, color, digital, manipulaciones, arte objeto, mural e instalación. Se entregarán tres premios de adquisición de $16,000.00 (dieciséis mil pesos M.N.) cada uno, para los tres mejores conjuntos, de acuerdo con la decisión del jurado calificador.

1994: El inicio de una tradición
La primera edición de Fotoseptiembre en Sonora se inauguró el 1 de septiembre de 1994, con la exposición colectiva Mujeres sin frontera. Surgió como parte de un movimiento nacional impulsado por el Centro de la Imagen que, en esa época, apoyaba con el envío de exposiciones, así como conferencias y talleres. Aquí fue organizado por el Corredor Fotográfico Fronterizo A. C., con el apoyo del Instituto Sonorense de Cultura y la Universidad de Sonora, entre otras instituciones.

La constante ha sido la buena calidad de las imágenes. Desde un principio ha buscado mantener unidos a los fotógrafos, reunir esfuerzos para crear en Sonora una cultura fotográfica y elevar el conocimiento de quienes captan las imágenes. Este movimiento, que a la fecha ya se ha consolidado, sobre todo con la participación interinstitucional y de la sociedad civil, no sólo generó experiencia para la promoción y organización de eventos, sino una amplia red de contactos en todo el estado, la República Mexicana e incluso con otros países.

A lo largo de los años, los espacios de expresión se han diversificado, hasta abarcar, como en este año, aproximadamente 50 sitios.  En aquella primera edición, se ofrecieron talleres, conferencias y exposiciones en Hermosillo, Guaymas, Álamos, Cajeme, Agua Prieta, Ures, Empalme y Nogales, con la presencia de  60 creadores, en 17 espacios.

Autores

 

 Andres Serrano

A pesar de lo que pudiera parecer, Andres Serrano no se considera un fotógrafo, sino un artista que emplea la cámara fotográfica igual que otros artistas hacen uso del lienzo y la pintura. Su intención al tomar las fotografías no es plasmar la realidad. Él es un artista conceptual al que le interesa construir composiciones, como si de cuadros se tratara, para luego fotografiarlos.

Pietà, 1985. Cibachrome, 104 x 156 cm.
Pietà, 1985.
Cibachrome, 104 x 156 cm.

Trata en sus fotografías temas básicos de la condición humana, el origen de la vida, el sexo, la muerte... Consigue remover el interior del espectador, no le deja impasible después de observar sus fotografías, le obliga a enfrentarse a temas que todavía hoy son un tabú en nuestra sociedad. Toda su obra está influida por sus vivencias personales, y entre todas ellas, la religión católica, y especialmente su simbología, adquieren un papel predominante en la iconografía de sus fotografías.

Piss & Blood XIII, 1987. Cibachrome, 104 x 156 cm. 

Podemos encontrar dos grandes vertientes en la tipología de sus creaciones. En los inicios de su carrera, a principios de los años 80, se mostró interesado por el arte abstracto. A esta época corresponde la serie Bodily fluids, en la que, a partir de fluidos corporales como sangre, orina, semen o leche materna, consigue imágenes de gran colorido, al estilo de la pintura abstracta.

Piss & Blood XIII, 1987.
Cibachrome, 104 x 156 cm.
 

Por otro lado, Andres Serrano ha realizado series de retratos de personajes tan variados como los mendigos de la serie Nomads, los miembros del Ku Klux Klan de The Klan, o las personas que conforman la sociedad estadounidense de la serie America. Aunque parezca una paradoja, en estas fotografías Serrano capta a una persona interpretándose a sí misma.

Nomads (John Paul), 1990. Cibachrome, silicona, plexiglás, marco de madera, 152,4 x 125,7 cm; enmarcada 165,7 x 139,1 cm. Klansman (Dragon of the Invisible Empire), 1990. Cibachrome, 81 x 100 cm.
Nomads (John Paul), 1990.
Cibachrome, silicona, plexiglás, marco de madera, 152,4 x 125,7 cm; enmarcada 165,7 x 139,1 cm.
 Klansman (Dragon of the Invisible Empire), 1990.
Cibachrome, 81 x 100 cm.

En sus retratos se muestra interesado en representar no ya la sociedad "real", que todos conocemos, sino la sociedad "paralela", marginal, que intentamos ocultar, que no queremos ver, que ignoramos como si al ignorarla dejase de existir, de molestarnos.

Serrano emplea siempre fotografías de gran formato, para que despierten en el espectador las mismas sensaciones que tenía él cuando observaba los grandes cuadros religiosos en el Metropolitan Museum de Nueva York.

Andres Serrano no se encarga del proceso de revelado de las fotografías que realiza. No le interesa el proceso, y de hecho no sabe revelar. No trata sus imágenes después de tomadas, tan sólo pide al taller de revelado que se encarga del trabajo que los colores de las imágenes sean muy vivos, de forma que permita observar bien la imagen, aunque la luz de la sala donde se expongan no sea la adecuada.

NACHO LOPEZ

Héctor García, decano de la fotografía en México, habla del papel de Nacho López en el fotoperiodismo mexicano, quien en sus inicios deseaba ser cineasta, músico, escritor y fotógrafo. Al ver frustrada su profesión cinéfila se refugió en la imagen, que le sirvió como un pequeño cine, en el que podía contar historias.

Evocar a Nacho López es recordar, también, la vida de Héctor García, quienes a los 18 años unieron su amistad a través de la fotografía.

La voz diáfana de García afirma: "Nacho fue un gran ´cuate´, con el qué podía discutir, pelearme y discernir con sinceridad, sin herirnos personalmente.

"La controversia -asevera- forjó una estrecha amistad y nos llevó a ser siempre mejores fotógrafos. Nunca hubo rivalidad artística o fotográfica; y si la hubo, era parte de la razón de ser de la misma discusión. Chispazos que producen luz y fuego".

La mirada de Nacho

Niño inclinado leyendo en la calle, México D.F., ca. 1950 © Fondo Nacho López / Fonoteca Nacional del INAH

La mirada de Nacho es una mirada profunda que ve al México de las culturas ancestrales, donde se encuentra sus obras magistrales. Él dedicó especial cuidado para captar la luz y sombra del drama, y la tragedia de estos seres. Sin duda, deseó entregar al fotógrafo profesional y/o aficionado -modesto o sofisticado- imágenes fieles al suceso.

Al trabajar para los periódicos, Nacho López vivió un sentimiento de frustración. Hombre de gran cuidado con sus materiales, en la prensa su material muchas veces fue tirado a la basura. Ante este descuido se unió a otros compañeros y defendió el derecho de autor en la fotografía.

La inquietud de Nacho abarcó otras facetas, como la enseñanza. "Sí, fue un técnico, dio lecciones de fotografía en México, se preocupó por enseñar. Esta etapa le permitió conocer a mucha gente y tener un entorno de seguidores".

La nostalgia y reflexión envuelve el ambiente en el que Héctor García afirma que cada quien ha hecho con su obra un nombre, estilo, carácter y un interés particular. De ahí que Nacho López se interesó en transmitir una forma de repetición de la imagen con el cambio en el espacio, denominado "the fiction", historietas que deseó controlar, ya que en su mente tenía un guión escrito, en el que hacía una serie fotográfica. Pero, ¿qué lo motivó? La respuesta es simple: su oficio cinematográfico. Nacho López se interesó en el cine porque es un género que relata una historia a través de imágenes y la fotografía es lo mismo, sólo que es estática.

Conchero, detalle del penacho, México D.F., ca. 1950 © Fondo Nacho López / Fonoteca Nacional del INAH
Nacho López tenía muchas ganas de realizar cine, pero en aquella época los líderes charros eran quienes decidían el futuro de los cinematógrafos. Indirectamente, Gabriel Figueroa, su maestro, le negó el acceso a la época de oro del cine nacional, al seguir las reglas del sindicalismo. No obstante, el joven fotógrafo vio sus sueños hechos realidad al ver que en el fotoperiodismo podía plasmar sus guiones.

Gabriel Figueroa, como todos los líderes charros, había sido impuesto políticamente para controlar a los trabajadores para contar con sus votos para el partido en el poder.

RODRIGO NUÑES

Rodrigo Nuñez nace en Arica, Chile, el 7 de julio de 1971.

  

En el año 1997 este artista plastico deja la pintura y el diseño grafico para incorporarse al Fotocine Club de Chile y dedicarse asi disciplinadamente y con exclusividad a la fotografia de autor.

Y es asi como entre los años 1998 y 2001 es galardonado con mas de cincuenta premios, de los cuales treinta y cinco los obtiene en los Salones Nacionales de Fotografia ganando primeros premios, en blanco y negro, color, diapositiva, y tecnicas experimentales, categorias estas que año a año distinguen a algunas de las mejores de entre las numerosas obras presentadas por expositores de todo Chile.

La mayor parte de su actividad fotografica la realiza como miembro activo del Fotocine, llevando a cabo un valioso aporte a la fotografia al desarrollar alli numerosas actividades para su difusion organizando charlas y mesas redondas, haciendo critica fotografica en analisis de obras, y actuando como jurado en los diversos concursos internos.

Como Director de Exposiciones a cargo de la curatoria del año 2002 lleva a cabo la gestion de importantes muestras fotograficas como la del celebre retratista armenio-canadiense Yousouf Karsh.

Ha realizado centenares de fotografias de diversa tematica para agencias como la World Trade Press y otras, y retratado a destacados actores de teatro, artistas plasticos, musicos, y politicos chilenos, para medios de prensa como Revista del Domingo y Zona de Contacto de El Mercurio.

Assunta Adelaide Luigia Modotti

Fotógrafa italiana nacida el 17 de agosto de 1896 en Udine y muerta en 1942 después de sufrir un ataque cardiaco; mujer admirable de legendaria belleza e inteligencia que se relacionó con los hombres más célebres de su tiempo.

A los 17 años emigró a Estados Unidos con su familia. Trabajó en Hollywood. En 1921 conoció a Edward Weston y en 1922 llegaron a México, donde conoció e hizo íntima amistad con Diego Rivera, David Alfaro Siqueiros y Frida Kahlo. Se hizo miembro del Partido Comunista en México en 1927. Apoyó activamente a la lucha de Augusto C. Sandino y ayudó a fundar el primer comité antifascista italiano. En 1928 conoce a Julio Antonio Mella, dirigente estudiantil cubano, durante la Ejecución de Sacco y Vanzetti, más tarde ella sería testigo del asesinato de Mella. En 1930, es acusada de conspirar para asesinar a Pascual Ortiz Rubio, presidente de México en ese entonces, por lo que fue expulsada del país.

Llega a Alemania a mediados de 1930, viaja a la Unión Soviética donde se reencuentra con Vittorio Vidali, a quien había conocido en México. Participó en el Socorro Rojo Internacional. En 1934 parte hacia España. Después de la rebelión militar de 1936, se alista en el quinto regimiento y trabaja en las brigadas internacionales, con el nombre de María hasta el fin de la guerra.

En 1939, regresa como asilada a México, donde continúa su actividad política, a través de la Alianza Antifascista Giuseppe Garibaldi. En 1940, el presidente Lázaro Cárdenas anula su expulsión. Muere de un ataque cardiaco el 5 de enero de 1942.

Historia de la Fotografia

Historia de la fotografía,

El término cámara deriva de camera, que en latín significa ‘habitación’ o ‘cámara’. La cámara oscura original era una habitación cuya única fuente de luz era un minúsculo orificio en una de las paredes. La luz que penetraba en ella por aquel orifício proyectaba una imagen del exterior en la pared opuesta. Aunque la imagen así formada resultaba invertida y borrosa, los artistas utilizaron esta técnica, mucho antes de que se inventase la película, para esbozar escenas proyectadas por la cámara. Con el transcurso de los siglos la cámara oscura evolucionó y se convirtió en una pequeña caja manejable y al orificio se le instaló una lente óptica para conseguir una imagen más clara y definida.

300 a.c.

Aristóteles utiliza la cámara oscura para estudiar los eclipses de sol.

Siglo XVII

Leonardo Da Vinci se da cuenta que las imágenes recibidas en el interior de la habitación son de tamaño más reducido e invertido, conservando su propia forma y colores.

Siglo XVIII

La sensibilidad a la luz de ciertos compuestos de plata, particularmente el nitrato y el cloruro de plata, era ya conocida antes de que los científicos británicos Thomas Wedgwood y Humphry Davy comenzaran sus experimentos a finales del siglo XVIII para obtener imágenes fotográficas. Consiguieron producir imágenes de cuadros, siluetas de hojas y perfiles humanos utilizando papel recubierto de cloruro de plata. Estas fotos no eran permanentes, ya que después de exponerlas a la luz, toda la superficie del papel se ennegrecía, con lo cual nunca pudieron llegar a conseguir el fijado de las imágenes.


Cámara oscura de finales del siglo XVIII.
Diseñada para reproducciones
de paisajes, arquitectura, etc...

Siglo XIX

Este es el siglo del nacimiento de la fotografía, exactamente en el año 1816, que es cuando el físico francés Nicéphore Niépce consigue una imagen mediante la utilización de la cámara oscura y un procedimiento fotoquímico. Niépce bautiza a su invento con el nombre de heliograbados, pero no es hasta el año 1831 cuando el pintor francés Louis Jacques Mandé Daguerre realizó fotografías en planchas recubiertas con una capa sensible a la luz de yoduro de plata. Después de exponer la plancha durante varios minutos. Daguerre empleó vapores de mercurio para revelar la imagen fotográfica positiva. Estas fotos no eran permanentes porque las planchas se ennegrecían gradualmente y la imagen acababa desapareciendo. En las primeras fotografías permanentes conseguidas por Daguerre, la plancha de revelado se recubría con una disolución concentrada de sal común. Este proceso de fijado, descubierto por el inventor británico William Henry Fox Talbot, hacía que las partículas no expuestas de yoduro de plata resultaran insensibles a la luz, con lo que se evitaba el ennegrecimiento total de la plancha. Con el método de Daguerre se obtenía una imagen única en la plancha de plata por cada exposición.

Mientras Daguerre perfeccionaba su sistema, Talbot desarrolló un procedimiento fotográfico que consistía en utilizar un papel negativo a partir del cual podía obtener un número ilimitado de copias. Talbot descubrió que el papel recubierto con yoduro de plata resultaba más sensible a la luz si antes de su exposición se sumergía en una disolución de nitrato de plata y ácido gálico, disolución que podía ser utilizada también para el revelado de papel después de la exposición. Una vez finalizado el revelado, la imagen negativa se sumergía en tiosulfato sódico o hiposulfito sódico para hacerla permanente. El método de Talbot, llamado calotipo, requería exposiciones de unos 30 segundos para conseguir una imagen adecuada en el negativo. Tanto Daguerre como Talbot hicieron públicos sus métodos en 1839. Ese mismo año John Eilliam Herschel da el nombre de " fotografías " a las imágenes fijas.

En un plazo de tres años el tiempo de exposición en ambos procedimientos quedó reducido a pocos segundos.


Título: Punto de vista desde las ventanas del Gras

 

"Punto de vista", así es como llama Niépce a las imágenes
obtenidas del natural para distinguir las "heliografías".
Esta es la primera fotografía que se le conoce. Año 1826

En el procedimiento del calotipo la estructura granular de los negativos aparecía en la copia final. En 1847, el físico francés Claude Félix Abel Niépce de Saint-Victor concibió un método que utilizaba un negativo de plancha o placa de cristal. Ésta, recubierta con bromuro de potasio en suspensión de albúmina, se sumergía en una solución de nitrato de plata antes de su exposición. Los negativos de estas características daban una excelente definición de imagen, aunque requerían largas exposiciones.

En 1851 el escultor y fotógrafo aficionado británico Frederick Scott Archer introdujo planchas de cristal húmedas al utilizar colodión en lugar de albúmina como material de recubrimiento para aglutinar los compuestos sensibles a la luz. Como estos negativos debían ser expuestos y revelados mientras estaban húmedos, los fotógrafos necesitaban un cuarto oscuro cercano para preparar las planchas antes de la exposición, y revelarlas inmediatamente después de ella. Los fotógrafos que trabajaban con el estadounidense Mathew Brady realizaron miles de fotos de los campos de batalla durante la guerra de la Independencia estadounidense y para ello utilizaron negativos de colodión húmedos y carromatos a modo de cámara oscura.

Puesto que el procedimiento del colodión húmedo estaba casi limitado a la fotografía profesional, varios investigadores trataron de perfeccionar un tipo de negativo que pudiera exponerse seco y que no necesitara ser revelado inmediatamente después de su exposición. El avance se debió al químico británico Joseph Wilson Swan, quien observó que el calor incrementaba la sensibilidad de la emulsión de bromuro de plata. Este proceso, que fue patentado en 1871, también secaba las planchas, lo que las hacía más manejables. En 1878 el fotógrafo británico Charles E. Bennett inventó una plancha seca recubierta con una emulsión de gelatina y de bromuro de plata, similar a las modernas. Al año siguiente, Swan patentó el papel seco de bromuro.

Mientras estos experimentos se iban sucediendo para aumentar la eficacia de la fotografía en blanco y negro, se realizaron esfuerzos preliminares para conseguir imágenes de objetos en color natural, para lo que se utilizaban planchas recubiertas de emulsiones. En 1861, el físico británico James Clerk Maxwell obtuvo con éxito la primera fotografía en color mediante el procedimiento aditivo de color.

Alrededor de 1884 el inventor estadounidense George Eastman patentó una película que consistía en una larga tira de papel recubierta con una emulsión sensible. En 1889 realizó la primera película flexible y transparente en forma de tiras de nitrato de celulosa. El invento de la película en rollo marcó el final de la era fotográfica primitiva y el principio de un periodo durante el cual miles de fotógrafos aficionados se interesarían por el nuevo sistema.


En esta fotografía podemos observar a George Eastman ( izq.),
junto con Thomas Edison ( der. ). Entre los dos a parte de tener
una gran amistad, consiguieron un gran desarrollo en el mundo del cine,
gracias a los diferentes estudios que realizaron juntos.

Siglo XX

A comienzos de este siglo la fotografía comercial creció con rapidez y las mejoras del blanco y negro abrieron camino a todos aquellos que carecían del tiempo y la habilidad para los tan complicados procedimientos del siglo anterior. En 1907 se pusieron a disposición del público en general los primeros materiales comerciales de película en color, unas placas de cristal llamadas Autochromes Lumière en honor a sus creadores, los franceses Auguste y Louis Lumière. En esta época las fotografías en color se tomaban con cámaras de tres exposiciones.

En la década siguiente, el perfeccionamiento de los sistemas fotomecánicos utilizados en la imprenta generó una gran demanda de fotógrafos para ilustrar textos en periódicos y revistas. Esta demanda creó un nuevo campo comercial para la fotografía, el publicitario. Los avances tecnológicos, que simplificaban materiales y aparatos fotográficos, contribuyeron a la proliferación de la fotografía como un entretenimiento o dedicación profesional para un gran número de personas.

 

Esta es la denominada cámara Mamut,
la cámara fotográfica más grande del mundo.
Se construyo en los Estados Unidos en el año 1900,
y su peso era aproximadamente de unos 450 kilos.
El tamaño de las placas de cristal eran de 130 X 240 cm.

La cámara de 35 mm, que requería película pequeña y que estaba, en un principio, diseñada para el cine, se introdujo en Alemania en 1925. Gracias a su pequeño tamaño y a su bajo coste se hizo popular entre los fotógrafos profesionales y los aficionados. Durante este periodo, los primeros utilizaban polvos finos de magnesio como fuente de luz artificial. Pulverizados sobre un soporte que se prendía con un detonador, producían un destello de luz brillante y una nube de humo cáustico. A partir de 1930, la lámpara de flash sustituyó al polvo de magnesio como fuente de luz.



 

Con la aparición de la película de color Kodachrome en 1935 y la de Agfacolor en 1936, con las que se conseguían trasparencias o diapositivas en color, se generalizó el uso de la película en color. La película Kodacolor, introducida en 1941, contribuyó a dar impulso a su popularización.

Muchas innovaciones fotográficas, que aparecieron para su empleo en el campo militar durante la II Guerra Mundial, fueron puestas a disposición del público en general al final de la guerra. Entre éstas figuran nuevos productos químicos para el revelado y fijado de la película. El perfeccionamiento de los ordenadores facilitó, en gran medida, la resolución de problemas matemáticos en el diseño de las lentes. Aparecieron en el mercado muchas nuevas lentes que incluían las de tipo intercambiable para las cámaras de aquella época. En 1947, la cámara Polaroid Land, basada en el sistema fotográfico descubierto por el físico estadounidense Edwin Herbert Land, añadió a la fotografía de aficionados el atractivo de conseguir fotos totalmente reveladas pocos minutos después de haberlas tomado.

En el decenio siguiente los nuevos procedimientos industriales permitieron incrementar enormemente la velocidad y la sensibilidad a la luz de las películas en color y en blanco y negro. La velocidad de estas últimas se elevó desde un máximo de 100 ISO hasta otro teórico de 5.000 ISO, mientras que en las de color se multiplicó por diez. Esta década quedó también marcada por la introducción de dispositivos electrónicos, llamados amplificadores de luz, que intensificaban la luz débil y hacían posible registrar incluso la tenue luz procedente de estrellas muy lejanas. Dichos avances en los dispositivos mecánicos consiguieron elevar sistemáticamente el nivel técnico de la fotografía para aficionados y profesionales.

En la década de 1960 se introdujo la película Itek RS, que permitía utilizar productos químicos más baratos, como el zinc, el sulfuro de cadmio y el óxido de titanio, en lugar de los caros compuestos de plata. La nueva técnica llamada fotopolimerización hizo posible la producción de copias por contacto sobre papel normal no sensibilizado.

Aplicaciones de la fotografía

En la actualidad, la fotografía se ha desarrollado principalmente en tres sectores, al margen de otras consideraciones científicas o técnicas. Por un lado se encuentran el campo del reportaje periodístico gráfico, cuya finalidad es captar el mundo exterior tal y como aparece ante nuestros ojos, y el de la publicidad. Por otro tenemos la fotografía como manifestación artística, con fines expresivos e interpretativos.

El reportaje comprende la fotografía documental y la de prensa gráfica, y por lo general no se suele manipular. Lo normal es que el reportero gráfico emplee las técnicas y los procesos de revelado necesarios para captar una imagen bajo las condiciones existentes. Aunque este tipo de fotografía suele calificarse de objetiva, siempre hay una persona detrás de la cámara, que inevitablemente selecciona lo que va a captar. Respecto a la objetividad, hay que tener en consideración también la finalidad y el uso del reportaje fotográfico, las fotos más reales, y quizás las más imparciales, pueden ser utilizadas como propaganda o con propósitos publicitarios; decisiones que, en la mayoría de los casos, no dependen del propio fotógrafo.

Por el contrario, la fotografía artística es totalmente subjetiva, ya sea manipulada o no. En el primer caso, la luz, el enfoque y el ángulo de la cámara pueden manejarse para alterar la apariencia de la imagen; los procesos de revelado y positivado se modifican en ocasiones para lograr los resultados deseados; y la fotografía es susceptible de combinarse con otros elementos para conseguir una forma de composición artística, o para la experimentación estética.

Reportaje fotográfico

Toda la fotografía es, en cierto sentido, un reportaje, puesto que capta la imagen que perciben el objetivo de la cámara y el ojo humano. Los primeros investigadores se limitaron a registrar lo que veían, pero en la década de 1960 se dividieron entre aquellos fotógrafos que seguían utilizando su cámara para captar imágenes sin ninguna intención y los que decidieron que la fotografía era una nueva forma de arte visual. La fotografía combina el uso de la imagen como documento y como testimonio; subgénero que se conoce con el nombre de fotografía social.

Fotografía documental

El fotógrafo británico Roger Fenton consiguió algunas de las primeras fotografías que mostraron con crudeza la guerra de Crimea al público británico. Mathew Brady, Alexander Gardner y Timothy O’Sullivan documentaron la triste realidad de la guerra de Secesión. Después de la contienda, Gardner y O’Sullivan fotografiaron el Oeste de Estados Unidos junto con Carleton E. Watkins, Eadweard Muybridge, William Henry Jackson y Edward Sheriff Curtis. Las claras y detalladas fotos de estos artistas mostraron una imagen imborrable de la naturaleza salvaje.

México se convirtió en el punto de mira de fotógrafos franceses y estadounidenses, debido a las relaciones políticas y de proximidad con sus respectivos países, y al redescubrimiento de las civilizaciones azteca y maya. El francés Désiré Charnay realizó interesantes fotografías de las ruinas mayas en 1857, además de dejar un detallado relato de sus descubrimientos arqueológicos y experiencias.

El trabajo de los fotógrafos británicos del siglo XIX encierra vistas de otros lugares y de tierras exóticas. Cubrieron distancias increíbles cargados con el pesado equipo del momento para captar escenas y personas. En 1860, Francis Bedford fotografió el Oriente Próximo. Su compatriota Samuel Bourne tomó unas 900 fotos del Himalaya en tres viajes realizados entre 1863 y 1866, y en 1860 Francis Frith trabajó en Egipto. Las fotos de este último sobre lugares y monumentos, muchos de los cuales están hoy destruidos o dispersos, constituyen un testimonio útil todavía para los arqueólogos.

Las fotos estereoscópicas que obtuvieron estos fotógrafos viajeros, con cámaras de doble objetivo, supusieron una forma popular de entretenimiento casero en el siglo XIX, cuando colocadas sobre un soporte especial podían verse en tres dimensiones.

Con la creación de la plancha negativa seca por Charles Bennett en 1878, el trabajo de los fotógrafos viajeros fue mucho menos arduo. En lugar de tener que revelar la plancha en el momento, aún húmeda, el fotógrafo podía guardarla y revelarla más tarde en cualquier otro lugar.

En años recientes se ha reanudado el interés por estas fotografías y han sido el tema de varias exposiciones y libros.

Documentación social

En lugar de captar la vida en otras partes del mundo, algunos fotógrafos del siglo XIX se limitaron a documentar las condiciones de su propio entorno. De esta manera, el fotógrafo británico John Thomson plasmó la vida cotidiana de la clase trabajadora londinense alrededor de 1870 en un volumen de fotos titulado Vida en las calles de Londres (1877). El reportero estadounidense de origen danés Jacob August Riis realizó de 1887 a 1892 una serie de fotografías de los barrios bajos de Nueva York recogidas en dos volúmenes fotográficos: Cómo vive la otra mitad (1890) e Hijos de la pobreza (1892). Entre 1905 y 1910 Lewis Wickes Hine, sociólogo estadounidense responsable de las leyes laborales para niños, captó también en sus fotos a los oprimidos de Estados Unidos: trabajadores de las industrias siderometalúrgicas, mineros, inmigrantes europeos y, en especial, trabajadores infantiles. En Brasil, Marc Ferrez plasmó en sus fotografías la vida rural y las pequeñas comunidades indias. En Perú, el fotógrafo Martín Chambi recoge en su obra un retrato de la sociedad de su país y en especial de los pueblos indígenas.

Las fotos del francés Eugène Atget se sitúan a medio camino entre el documento social y la fotografía artística, ya que su excelente composición y expresión de la visión personal van más allá del mero testimonio. Atget, quizás uno de los más prolíficos documentalistas de esta época, obtuvo entre 1898 y 1927 una enorme cantidad de escenas poéticas de la vida cotidiana de su querido París y sus alrededores. El cuidado y la publicación de su obra se deben a los esfuerzos de otra hábil documentalista de la vida urbana, Berenice Abbott.

Durante la Gran Depresión, la Farm Security Administration contrató a un grupo de fotógrafos para documentar aquellas zonas del país más duramente castigadas por la catástrofe. Los fotógrafos Walker Evans, Russell Lee, Dorothea Lange, Ben Shahn y Arthur Rothstein, entre otros, proporcionaron testimonios gráficos sobre las condiciones de las zonas rurales afectadas por la pobreza en Estados Unidos. El resultado fue una serie de fotografías de trabajadores emigrantes, aparceros, y de sus casas, colegios, iglesias y pertenencias. Fue tan convincente como evidencia que como arte. La contribución de Evans, junto con el texto del escritor James Agee, fueron publicados separadamente bajo el título Elogiemos ahora a hombres famosos (1941), considerado como un clásico en su campo.

Periodismo gráfico

El periodismo gráfico difiere de cualquier otra tarea fotográfica documental en que su propósito es contar una historia concreta en términos visuales. Los periodistas gráficos trabajan para periódicos, revistas, agencias de noticias y otras publicaciones que cubren sucesos en zonas que abarcan desde los deportes, las artes y la política. Uno de los primeros fue el periodista o reportero gráfico francés Henri Cartier-Bresson, quien desde 1930 se dedicó a documentar lo que él llamaba el "instante decisivo". Sostenía que la dinámica de cualquier situación dada alcanza en algún momento su punto álgido, instante que se corresponde con la imagen más significativa. Cartier-Bresson, maestro en esta técnica, poseía la sensibilidad para apretar el disparador en el momento oportuno. Los avances tecnológicos de la década de los treinta, en concreto las mejoras en las cámaras pequeñas como la Leica, así como en la sensibilidad de la película, facilitaron aquella técnica instantánea. Muchas de las imágenes de Cartier-Bresson tienen tanta fuerza en su concepción como en lo que transmiten y son consideradas a la vez trabajo artístico, documental y periodismo gráfico.

Brassaï, otro periodista gráfico francés nacido en Hungría, se dedicó con ahínco a captar los efímeros momentos expresivos, que en su caso mostraban el lado más provocativo de la noche parisina. Sus fotos se recopilaron y publicaron en París de noche (1933).

El corresponsal de guerra estadounidense Robert Capa comenzó su carrera con fotografías de la Guerra Civil española; al igual que Cartier-Bresson, plasmó tanto escenas bélicas como la situación de la población civil. Su fotografía de un miliciano herido dio la vuelta al mundo como testimonio del horror de la guerra. Capa también cubrió el desembarco de las tropas estadounidenses en Europa el día D durante la II Guerra Mundial y la guerra de Indochina, donde halló la muerte en 1954. Otra fotógrafa, la italiana Tina Modotti, también estuvo en España durante la Guerra Civil como miembro del Socorro Rojo. Asimismo, el español Agustín Centelles realizó una importante labor documental durante la guerra, tomando fotografías tanto del frente como de la retaguardia, entre ellas las de los bombardeos de la población civil. En México, Agustín Víctor Casasola recogió en su obra conmovedoras imágenes de la Revolución Mexicana y de Pancho Villa. Más recientemente, el fotógrafo británico Donald Mc Cullin ha realizado unos trabajos en los que recoge imágenes de los efectos devastadores de la guerra, que se recopilaron en dos volúmenes bajo los títulos La destrucción de los negocios (1971) y ¿Hay alguien que se dé cuenta? (1973).

 

Esta es la fotografía más famosa de Robert Capa, en la cual podemos
observar como el soldado Federico Borrell es abatido el día
5 de septiembre de 1936 durante la guerra civil española,
esta foto rompio todos los esquemas en fotografía de guerra,
ya que nunca se había visto nada parecido.
Esta fotografia expresa la frontera entre la vida y la muerte.

A finales de la década de 1930 aparecieron en Estados Unidos las revistas Life y Look y en Gran Bretaña Picture Post. Estas publicaciones contenían trabajos fotográficos y textos relacionados con ellos. Este modo de presentación, sin duda muy popular, se asoció sobre todo a los grandes fotógrafos de Life Margaret Bourke-White y W. Eugene Smith. Estas revistas continuaron proporcionando una gran cobertura gráfica de la II Guerra Mundial y de la de Corea con fotos tomadas por Bourke-White, Capa, Smith, David Douglas Duncan y varios otros reporteros gráficos estadounidenses. Más tarde se utilizó la fotografía para reflejar cambios sociales. Smith documentó, como ya lo había hecho Riis con anterioridad, los devastadores efectos del envenenamiento por mercurio en Minamata, aldea pesquera japonesa contaminada por una fuga de este mineral en una industria local. También han realizado extraordinarios trabajos los fotógrafos Ernest Cole, quien con Casa de esclavitud (1967) exploró las miserias del sistema del apartheid de Suráfrica, y el checo Josef Koudelka, conocido por sus espléndidas fotografías narrativas sobre los gitanos del este de Europa.

Fotografía comercial y publicitaria

La fotografía se ha utilizado para inspirar e influir opiniones políticas o sociales. Asimismo, desde la década de 1920 se ha hecho uso de ella para impulsar y dirigir el consumismo, y como un componente más de la publicidad. Los fotógrafos comerciales realizan fotos que se utilizan en anuncios o como ilustraciones en libros, revistas y otras publicaciones. Con el fin de que sus imágenes resulten atractivas utilizan una amplia gama de sofisticadas técnicas. El impacto de esta clase de imágenes ha producido una fuerte influencia cultural. La fotografía comercial y publicitaria ha representado también un gran impulso en la industria gráfica junto con los avances en las técnicas de reproducción fotográfica de gran calidad. Destacaron en este campo Irving Penn y Cecil Beaton, fotógrafos de la alta sociedad; Richard Avedon, que consiguió fama como fotógrafo de moda, y Helmut Newton, controvertido fotógrafo de moda y retratista cuyos trabajos poseen con frecuencia un gran contenido erótico.

Fotografía artística

Los trabajos pioneros de Daguerre y de Talbot condujeron a dos tipos distintos de fotografía. El daguerrotipo positivo, apreciado por su claridad y detalle, fue utilizado en especial para retratos de familia como sustituto del mucho más caro retrato pintado. Más tarde, el daguerrotipo fue suplantado en popularidad por la carte de visite, que utilizaba placas de cristal en lugar de láminas de hierro. Por otro lado, el procedimiento del calotipo de Talbot era menos preciso en los detalles, aunque tenía la ventaja de que producía un negativo del que se podían obtener el número de copias deseadas. A pesar de que el calotipo se asoció inicialmente a la fotografía paisajista, desde 1843 hasta 1848 esta técnica fue utilizada por el pintor escocés David Octavius Hill y su colaborador fotográfico Robert Adamson para hacer retratos.

La fotografía como forma de arte alternativa

Desde la década de 1860 hasta la de 1890, la fotografía fue concebida como una alternativa al dibujo y a la pintura. Las primeras normas de crítica aplicadas a ella fueron, por tanto, aquellas que se empleaban para juzgar el arte, y se aceptó la idea de que la cámara podía ser utilizada por artistas, ya que ésta podía captar los detalles con mayor rapidez y fidelidad que el ojo y la mano. En otras palabras, la fotografía se contempló como una ayuda para el arte, como lo hicieron Hill y Adamson. De hecho, alrededor de 1870 se aceptó la práctica de hacer posar a los sujetos en el estudio, para después retocar y matizar las fotos con el fin de que pareciesen pinturas.

Durante la segunda mitad del siglo XIX el fotógrafo sueco Oscar Gustave Rejlander y el británico Henry Peach Robinson descubrieron el método de crear una copia a partir de varios negativos diferentes. Robinson, que comenzó su carrera como artista, basó sus imágenes descriptivas en apuntes iniciales a lápiz. Su influencia como fotógrafo artístico fue muy grande. Por ejemplo, algunos de los trabajos de su compatriota Julia Margaret Cameron estaban compuestos y representaban escenas semejantes a obras pictóricas de la época.

La fotografía en sí misma

Los estudios retratistas de Cameron plasmaban a sus amigos, miembros de los círculos científicos y literarios británicos. Consistían en primeros planos con iluminación intensa, para revelar toda la fuerza del carácter de los personajes. Otro ejemplo de ese tipo de fotografía es el trabajo del caricaturista francés Gaspard Félix Tournachon, que se convirtió en fotógrafo bajo el nombre profesional de Nadar. Sus cartes de visite (fotos montadas del tamaño de tarjetas de visita) son una serie de retratos simples y mordaces de la intelectualidad parisina. Muestran el poder de observación de Nadar cuando disparaba su cámara con luz difusa contra fondos lisos para realzar los detalles.

El trabajo del fotógrafo británico Eadweard Muybridge es un ejemplo de la influencia del arte en la fotografía. Sus series de personas y animales en movimiento revelaron a artistas y científicos detalles fisiológicos jamás observados. El pintor estadounidense Thomas Eakins también experimentó con este tipo de fotografía, aunque la utilizó principalmente para la pintura de figuras.

El fotógrafo aficionado británico Peter Henry Emerson cuestionó el uso de la fotografía como sustituto de las artes visuales, incitando a otros colegas hacia la naturaleza como fuente de inspiración y limitando las manipulaciones de los propios procesos fotográficos. Su libro Fotografía naturalista para estudiantes de arte (1899) se basaba en su creencia de que la fotografía es un arte en sí mismo e independiente de la pintura. Modificó después esta declaración y defendió que la mera reproducción de la naturaleza no es un arte. Otros escritos de Emerson, que diferenciaban la fotografía artística de la que se hace sin propósitos estéticos, terminaron de definir después el aspecto artístico de la fotografía.

Photo-Secession

Emerson, como jurado de un concurso fotográfico para aficionados en 1887, concedió un premio a Alfred Stieglitz, fotógrafo estadounidense que estudiaba entonces en el extranjero y cuyo trabajo adoptaba los puntos de vista de Emerson. En 1890, Stieglitz regresó a Estados Unidos y realizó una serie de sencillas fotografías sobre Nueva York en diferentes épocas del año y condiciones atmosféricas. En 1902 fundó el movimiento Photo-Secession, que adoptaría la fotografía como una forma de arte independiente. Algunos de los miembros de este grupo fueron Gertrude Käsebier, Edward Steichen y Clarence H. White, entre otros. Camera Work fue la revista oficial del grupo. En sus últimos números publicó algunos trabajos que representaban la ruptura con los temas tradicionales y el reconocimiento del valor estético de los objetos cotidianos. Después de que los miembros se disgregaran, Stieglitz continuó apadrinando nuevos talentos mediante exposiciones en la Galería 291 de su propiedad, en el 291 de la Quinta Avenida de Nueva York. Entre los fotógrafos estadounidenses que exhibieron sus trabajos en ella se encuentran Paul Strand, Edward Weston, Ansel Easton Adams e Imogen Cunningham.

Fotografía manipulada

La fotografía, no obstante, no se ha liberado por completo de la influencia de la pintura. Durante los años veinte, en Europa, las ideas inconformistas del movimiento Dadá encontraron su expresión en las obras del húngaro László Moholy-Nagy y del estadounidense Man Ray, que empleaban la técnica de la manipulación. Para lograr sus fotogramas o rayografías, trabajaban de forma totalmente espontánea, tomaban imágenes abstractas disponiendo los objetos sobre superficies sensibles a la luz. También experimentaron con fotografías solarizadas, método que consiste en reexponer una foto a la luz durante el proceso de revelado, que da como resultado un cambio total o parcial de los tonos blancos y negros, exagera las siluetas o contornos. En España destaca el ejemplo del vasco Nicolás de Lekuona. En su obra se refleja la influencia de las vanguardias artísticas del momento, a través de numerosos fotomontajes y encuadres basculados o en picado. Así como la fotografía había liberado a la pintura de su papel tradicional, los nuevos principios adoptados de la pintura surrealista, el Dadá y el collage permitieron a la fotografía artística utilizar técnicas manipuladas.

Fotografía directa

Al mismo tiempo, no obstante, existía un grupo de fotógrafos estadounidenses que, siguiendo las teorías de Stieglitz, continuaron con la fotografía directa, es decir, no manipulada. En los años treinta varios fotógrafos californianos crearon un grupo informal al que llamaron f/64 (f/64 es la abertura del diafragma que proporciona una gran profundidad de campo). Los miembros de f/64, Weston, Adams y Cunningham, entre otros, compartían la opinión de que los fotógrafos debían explotar las propias e inherentes características de la cámara para conseguir una imagen que captara los detalles lejanos con una nitidez igual a la de los objetos cercanos. Estos artistas tomaron imágenes directas de formas naturales, personas y paisajes.

Últimas tendencias

Desde 1950, han ido apareciendo diversas tendencias a medida que la distinción entre la fotografía documental y la artística se hacía menos clara. Algunos fotógrafos se inclinaron hacia la fotografía introspectiva mientras que otros lo hicieron hacia el paisajismo o el documento social.

Existe una tercera tendencia, que se ha desarrollado a partir de los primeros años de la década de 1960, hacia una fotografía manipulada cada vez más impersonal y abstracta. Para ello se han resucitado muchos de los sistemas de impresión empleados en los primeros años de la fotografía. Por oposición, los pintores neorrealistas han incluido fotos reales en muchos de sus cuadros.

El trabajo de los fotógrafos en color está empezando a vencer los prejuicios críticos anteriores contra el empleo del color en la fotografía artística.

Reconocimiento de la fotografía como una forma del arte

En la actualidad, la fotografía se ha afirmado como medio artístico. Se venden fotografías originales a los coleccionistas a través de galerías, y obras (así como elementos de equipos fotográficos) de interés histórico aparecen con regularidad en las subastas. Cada año se publica un gran número de ensayos críticos de fotografía y de historia de su evolución, así como obras que reproducen los trabajos de los artistas más destacados. Revistas dedicadas a esta manifestación artística (diferentes de las que contienen instrucciones de manejo para profesionales y aficionados) contienen estudios sobre la estética de la fotografía. Los más importantes museos de todo el mundo poseen magníficas colecciones fotográficas, aunque hay otros más especializados, como el International Museum of Photography de Rochester (Nueva York), el International Center of Photography de Nueva York, el Museum of Photographic Arts de San Diego (California), el Centro Pompidou de París, el Instituto Valenciano de Arte Moderno (IVAM) y diversos museos de Suiza y Alemania.

Bibliografía: Enciclopedia Encarta 99.

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Representación Iconica y Lenguaje Verbal

 

- Las imagenes se refieren a sujetos, objetos, cualidades, relaciones o acciones que tienden a individualizarse por las caracteristicas iconicas precisas de la representacion.

 

DIFERENCIAS ENTRE REPRESENTACION ICONICA Y LENGUAJE VERBAL

 

- El pensamiento visual produce modelos mentales de estructura mental bidimencional ó tradimencional, similar a la del objeto evocado

- El pensamiento verbal es lineal (secuencial) y conceptual logistico

- El lenguaje nombra lo que la vista percibe.

 - La expresión icónica reproduce las apariencias ópticas. 

El Retrato

El Retrato, la foto más personal
Aunque genéricamente hablamos del retrato como si se tratase invariablemente de la fotografía del rostro de una persona, su esencia va mucho más lejos. Un retrato implica la participación de muchos elementos y la perfecta armonía de todos ellos. Desde el equipo a emplear hasta la complicidad del modelo -profesional u ocasional-, debemos tener en cuenta que todos los detalles son esenciales y que el fallo de uno solo puede echar por tierra el resultado final. Y es que si hay una imagen que transmita un sentimiento, esa es un retrato. Por Eduardo Parra

Eduardo Parra, fotoperiodista. Retratos los hay de muchos tipos. Pero es evidente que no es lo mismo un retrato en estudio con una top model y varios miles de euros en equipo que el retrato del hijo recién nacido en la cuna del hospital o el del aldeano tailandés de nuestro último viaje. La diferencia técnica entre uno y otro puede ser abismal y, sin embargo, también es posible que el retrato de estudio sea mucho menos llamativo que los otros dos. Esto es así porque los elementos que intervienen en un retrato están hilvanados entre sí, compensándose mutuamente. Así, una carencia de iluminación, por ejemplo, puede subsanarse con una buena composición; del mismo modo, un buen atrezzo no puede competir con las carantoñas de un bebé.

 

Nikon D-100, f5.6, 1/60 s, ISO 400
© Eduardo Parra, quesabesde.com. Haz clic para ver la imagen a su tamaño original de 1200x1805 (181 KB)

Lo que en estas líneas vamos a tratar podemos llamarlo el retrato sencillo. Ciertamente, no es un nombre muy técnico, pero concuerda bastante con la realidad. A la mayoría de nosotros ya nos cuesta mucho adquirir una cámara digital aceptable para nuestras necesidades, por lo que pedir un estudio y flashes es algo poco menos que imposible. El retrato sencillo es el que hacemos en casa o en la calle, con un cierto nivel de improvisación y sin los medios idóneos. Sin embargo, no por eso vamos a obtener peores resultados. No sería la primera vez que decimos que lo que perdemos de un lado lo ganamos de otro. Y en esta ocasión no huelga decir que lo importante de la fotografía es el fotógrafo.

La esencia del retrato

Hoy vamos a concebir el retrato como la fotografía de un sujeto que abarca desde su rostro hasta la mitad del pecho, hasta aproximadamente un palmo sobre el ombligo. Evidentemente, esto no es una verdad absoluta -una fotografía de las manos también puede considerarse un retrato-, pero es un buen punto de referencia para iniciarnos.

Antes de empezar, tenemos que meternos, a modo de dogma, un principio entre ceja y ceja: los retratos, o bien son preparados, o bien son espontáneos -aunque todos aceptan un grado de improvisación. Si pretendemos hacer un retrato serio –por así llamarlo- necesitaremos un mínimo de preparación. En este sentido, será necesario asegurarse que el modelo tenga un semblante que se adecue a la óptica con la que queramos enfocar –en un sentido metafórico- nuestra composición. Con ello no pretendemos sugerir que sea necesariamente guapo, sino que venga predispuesto a pasarse -cuanto menos- unos minutos frente a la cámara. El fotógrafo, por su parte, deberá de tener previamente elegidos los puntos de vista; conocer el escenario, las poses que se van a pedir y el material necesario, etc. De nada sirve lamentarse por no disponer de un reflector plateado o quejarnos porque nuestro sujeto lleva una chupa de cuero para un recordatorio de comunión, si no podemos remediarlo.

El sujeto: centro de interés

El principio de un retrato suele consistir en ubicar el sujeto. Es conveniente emplear fondos no demasiado llamativos ni recargados que puedan distraer la atención -el sujeto es lo más importante- y, si es posible, situarlos fuera de enfoque.

Olympus E-20, f2.2, 1/80 s, ISO 80
© Eduardo Parra, quesabesde.com. Haz clic para ver la imagen a su tamaño original de 1200x1600 (177 KB)

Si hacemos la toma en exteriores es conveniente situar al sujeto de forma que la luz del sol no incida directamente en su cara. Un ángulo de unos 45 grados entre el sol y el modelo puede contribuir a generar unas sombras agradables en su rostro. Una iluminación muy picada, sin embargo, puede dar lugar a alargadas y antiestéticas sombras bajo los ojos y la barbilla. Resulta un ejercicio también interesante colocar el sujeto ante el sol, quedando así iluminados los bordes de la silueta a modo de halo de luz. Es imprescindible, entonces, rellenar la sombra de su rostro con un flash, dedicando, eso sí, una especial atención a las sombras creadas por atuendos como gafas o sombreros.

Nikon D-100, f4, 1/100 s, ISO 400
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En este tipo de fotos es también relevante la elección de la hora. Resulta recomendable realizarlas al comienzo o al final del día, cuando la luz solar incide muy angulada con respecto al suelo y no genera sombras fuertes. Por otro lado, es especialmente recomendable elegir días parcialmente nublados, pues así podremos aprovechar un tipo de luz más homogéneo y blando.

La posición de las manos, los brazos y el tronco del sujeto fotografiado son otros de los elementos preponderantes en un retrato. Del mismo modo que el punto de vista frontal no es el mejor para capturar un rostro, un cuerpo erguido dista de ser la mejor postura para quedar inmortalizado. De hecho, muchas personas se esfuerzan por adoptar una pose atractiva, logrando generalmente un resultado opuesto al deseado. Para obtener una composición estéticamente agradable, es bastante útil sugerir al modelo que sujete algún objeto o que se apoye en algún lugar, pudiendo adoptar así distintas posturas que no resulten incómodas o forzadas. Sin embargo, hay que tener cuidado de que estos elementos no interfieran en el resultado final de la toma.

Olympus E-20, f3.2, 1/50 s, ISO 80
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La principal parte del retrato se encuentra -en la mayoría de ocasiones- en el rostro del sujeto, ya que en él se concentran una parte sustancial de las expresiones corporales. Así pues, debemos tener en cuenta que la cámara y los ojos del sujeto han estar, para lograr un retrato estándar, a la misma altura. Cualquier punto de vista diferente podría implicar posturas forzadas que, en un principio, es preferible evitar.

Además, tenemos que prestar atención al enfoque. Aunque lo normal es no tener problemas de profundidad de campo -máxime si empleamos pequeñas compactas digitales-, es posible aunque poco probable que el enfoque pueda perderse ligeramente, sobre todo si utilizamos focales largas. Para evitar que la profundidad de campo se convierta en un error, lo mejor es mantener el punto de enfoque en los ojos del sujeto o, si no está de frente, en el ojo más cercano a nuestro objetivo.

Foto 4

Parque

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